La construcción atornillada del mástil de arce lo adhiere al cuerpo de la guitarra (con tornillos), dando como resultado un tono brillante con más control. Para el músico de gira, varillas de grafito de refuerzo flanquean el tensor para una mayor estabilidad del mástil que ayudan a mantener la forma del mástil bajo situaciones de humedad extrema o fluctuaciones climáticas.