En los finales de los años 60 e inicio de los años 70 la Orquesta se actualiza. Para permanecer en activo como un grupo de música y hacer lo que verdaderamente era su pasión y su principal fuente de ingresos, la orquesta tendría que incorporar un nuevo sonido base, más «eléctrico» y rítmico.

Sus antiguas canciones originales, escritas en su mayoría por uno de los hermanos, Manuel Vicente, ya no se adaptan bien a las muchas versiones de la música de Inglesa, francesa e italiana que entonces dominaban las preferencias del público
Estábamos en el comienzo de la era de los Conjuntos Musicales de Baile. La Orquesta Hermanos Vicentes se convierte en el Conjunto Musical Hermanos Vicente.
En pleno Pop de los años 70 eran necesarios nuevos sonidos, otros instrumentos y nuevas técnicas, por lo cual, músicos «más pop» fueron contratados para la nueva formación.
Dentro del panorma musical portugués, se escuchában los órganos electrónicos de Hammond y Farfisa masterizando los sonidos con sus altavoces únicos Leslie, para satisfacer los teclistas durante años.
Entonces la gente escuchaba además por primera vez en la vida los famosos pianos Fender Rhodes, de forma similar como en el extranjero. Las guitarras Fender, Gibson e Ibañez aparecían en sus premieres. En la batería y percusión las marcas Ludwig, Premier y Perla hacen también su aparición.
Aquella era entonces la época de los grandes conciertos al aire libre, secuelas del mítico Woodstock 69 en los Estados Unidos, reclamando nuevos sistemas de amplificación y mezcla de sonido para espacios abiertos, dentro de alcance de los pequeños conjuntos de baile.
En las fiestas y ferias un poco por todas las partes, hacen su aparición los sistemas Public Acces (PAs), con marcas como Dynacord, Montarbo, Semprini, FBT, M3 y otras que impresionan la audiencia por la grandeza de su tamaño y el aparato logístico que su montaje implicaba, horas antes de la actuación. Con los PAs ha nacido una nueva profesión, los Roadies.