Para los músicos, el inconveniente de muchos sistemas MIDI inalámbricos es la latencia, es decir, el tiempo que se tarda en oír el sonido una vez que se ha pulsado una tecla o tocado un pad de batería. Una latencia alta hace que tocar no resulte natural, y nunca se puede conseguir la sincronización correcta. La tecnología inalámbrica patentada de la serie WM proporciona una experiencia de reproducción inmediata y con una respuesta extraordinaria, como si estuvieras conectado con un cable MIDI normal.