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Los Boomwhackers son tubos de sonido. Puedes hacerlos sonar golpeándolos contra el suelo, entre ellos o con un mazo. Fabricados en plástico fino, por lo tanto sin peligro, estos tubos sonoros son verdaderos instrumentos de música.
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Permiten obtener alturas fácilmente detectables y tienen las notas : DO, RE, MI, FA... Desarrollan la psicomotricidad de los niños y también la escucha de los sonidos, tanto más graves cuanto más agudos.
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Fueron inventados hace apenas 10 años por Craig Ramsell. Casi por casualidad y gracias a la eliminación selectiva de residuos. Al querer tirar un tubo demasiado largo para que cupiera en un contenedor de basura demasiado pequeño, se le ocurrió esta genial idea cuando tuvo que cortar el tubo para que cupiera en el contenedor. Así nació el Boomwhacker.
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Estos originales instrumentos permiten un aprendizaje muy sencillo del ritmo y las notas gracias a sus colores. Estos boomwhackers están fabricados en plástico resistente específico para garantizar su longevidad. El niño puede elegir el soporte sobre el que toca (pared, suelo, cuerpo).
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Permiten un trabajo pedagógico múltiple: desde el trabajo rítmico hasta el trabajo coreográfico pasando por el acompañamiento de cuentos musicales.
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Para facilitar el uso de estos tubos, Fuzeau desarrolló complementos indispensables: un soporte para el arreglo y la guía boomiste para un primer acercamiento a los boomwhackers.
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Estos instrumentos fueron adoptados por las escuelas y son utilizados por los profesionales de la percusión.