Los Boomwhackers son tubos de sonido. Puedes hacerlos sonar golpeándolos contra el suelo, entre ellos o con un mazo. Fabricados en plástico fino, por lo tanto sin peligro, estos tubos sonoros son verdaderos instrumentos de música.
Estos originales instrumentos permiten un aprendizaje muy sencillo del ritmo y las notas gracias a sus colores. Estos boomwhackers están fabricados en plástico resistente específico para garantizar su longevidad. El niño puede elegir el soporte sobre el que toca (pared, suelo, cuerpo).
Permiten un trabajo pedagógico múltiple: del trabajo rítmico al trabajo coreográfico pasando por el acompañamiento de cuentos musicales.